Fourrat Campos, Vicente

Pintor ceramista natural de Valencia, nacido en 1834 (1), hijo de Carmelo Fourrat y Vicenta Campos, que se trasladó a Sevilla hacia el año de 1874, estableciendo residencia en el barrio de San Lorenzo, en la calle Clavijo nº 2 (2); entró a trabajar como pintor en el taller de Manuel Soto y Tello, y frecuentando el de Francisco Díaz Álvarez. Por su origen fue conocido como “el valenciano”, participando su obra de las características de ambos núcleos cerámicos.

Nos dice José Gestoso (3) que pertenecía al grupo de artífices que podríamos llamar “de la escuela de montería”; era pues un práctico en la composición de colores y en el manejo de los pinceles y, por consiguiente no había que exigirle la corrección y el buen gusto artísticos, relativamente, que a los otros; pero cuando tenía ante su vista buenos modelos que imitar, los reproducía hábilmente. A él se debe la copia de la portada del Nacimiento de la Catedral de Sevilla, al claroscuro, en los colores blanco, negro y naranja, combinados de modo que imitasen los tonos de la fotografía, siendo también de su mano los azulejos que revisten el chapitel de la torre de Santa Ana, en Triana, aunque se conservan pocas huellas del hecho. También pintó con notable acierto obras de estilo Renacimiento (1).

Su relación con Manuel Soto y Tello fue decisiva en su vida por haber entendido éste las cualidades del pintor. Otra influencia última recibida fue la de Francisco Díaz Álvarez, aunque en realidad por aquellos años su estilo estaba ya definido, que no fue otro sino la acertada utilización de los colores a través de un repertorio basado en reproducciones de temas religiosos antiguos, algo de las formas del plateresco y una portentosa elegancia en el tratamiento de los dibujos de montería. Hace amistad con con los pintores ceramistas Manuel Tortosa y Manuel Arellano Campos (1).

En el taller de Francisco Díaz Álvarez, con quien queda hasta su muerte, decora zócalos de escaleras y chimeneas, como una realizada en 1887 para José Morón con elementos platerescos azules sobre fondo blanco, cuya parte superior culmina en 1890 inspirándose en un texto de Pacheco. Tibores, platos, bastoneras, talleros y demás elementos de loza decorada trianera y de la llamada entonces cacharrería artística completan su buena producción (1).

Murió en Triana, en la calle San Jorge, el 12 de abril de 1889 (3).

Bibliografía

(1) Domenech Martínez, Rafael. (1988).  El azulejo sevillano. Sevilla. Pp. 139, 140 y 196.

(2) Padrón municipal de Sevilla de 1875

(3) Gestoso y Pérez, José. (1903). Historia de los barros vidriados sevillanos. Sevilla. P 349, 350 y 456.

Talleres

  • Soto y Tello, Manuel, fábrica desde 1874
  • Díaz Álvarez, Francisco. Taller desde 1874