Ginés Alfonso, Román

Polifacético ceramista y alfarero nacido en Zufre (Huelva) el 17 de enero de 1955, de forma circunstancial, pues su padre era conductor de autobús que en ese momento estaba trabajando en aquella localidad onubense,  a pesar de que la familia -tanto paterna como materna- era originaria de Aracena. Cuando contaba cinco años de edad pasaron a residir definitivamente en Aracena a raíz de un nuevo traslado de su padre, estableciendo su domicilio familiar en una casa de la calle José Nogales.

Sus datos biográficos y su actividad como ceramista y alfarero los extraemos de la información que en febrero de 2026 nos facilitan su viuda, Francisca López, e hijos (Román y Elvira).

Con un leve paréntesis en sus estudios a los trece años, para ayudar a la economía familiar como aprendiz en un taller de la marca de automóviles Renault, desde los catorce siente una clara inclinación hacia el Arte, consultando libros donde conocer las distintas disciplinas, destacando su habilidad para la pintura al óleo y a la acuarela.  Decide retomar los estudios y cursa el bachillerato superior y el Curso de Orientación Universitaria (C.O.U.) hasta los 18 años, introduciéndose en los círculos artísticos de Aracena.

Mientras se preparaba unas oposiciones a la Seguridad Social, a los 19 años de edad se le presenta la ocasión de trabajar en una fábrica de cerámica en Manises (Valencia), circunstancia que no desaprovecha pues deseaba conocer la técnica de primera mano. Durante los siete meses que permanece en tierras levantinas, aprende la mecánica del trabajo fabril y el proceso industrial de la fabricación de relieve, completando su estancia acudiendo como libre oyente en las últimas horas del día a la Escuela Estatal de Cerámica.

De regreso a Aracena, empieza a trabajar en la fábrica “Las Tenerías” donde participa del manejo de máquinas y de la realización de moldes. Allí trabaja un alfarero de Campofrío cuya labor capta la atención de Román desde el comienzo. Se interesa, por tanto, por la alfarería y en su tiempo libre se dedica a practicar en el torno de rueda cuando no había nadie, guiado por los consejos del alfarero, adquiriendo una gran destreza en el oficio. Su vocación autodidacta marcaría toda su vida artística.

Compaginó su trabajo con el estudio de una licenciatura de magisterio en Huelva debido al despertar de su interés por la pedagogía y a que las visitas a esta ciudad se hicieron frecuentes. La cursa tan solo un año debido al desánimo que le produce la forma de entender el ámbito académico y a una crisis en la fábrica, la cual abandona con 22 años. Comienza a trabajar en una tienda familiar enfocada en la espartería y esto le permite que su tía le ceda un local donde monta su primer taller con 23 años, sito en la calle San Pedro número 22. Construye un horno de leña siguiendo los apuntes que había dibujado en Valencia, a partir de observar los hornos de la primera fábrica y allí inicia su proyecto individual.

Dado su afán de conocer el mundo de la cerámica, realizó un periplo por diferentes lugares de España para observar de primera mano la producción cerámica, las técnicas (como el rakú), los colores y las fórmulas. Así acudió a Castilla y León (Ávila, Salamanca, Zamora), a Asturias y a Galicia (en la franja interna, profundizando en la cerámica negra celta).

Compatibilizó la labor artística con una pequeña tienda de recuerdos que abrió en una parte del local cedido y en la que vendía piezas que iba adquiriendo en los distintos lugares que transitaba, además de las propias. También instaló un puesto desmontable en la zona de la Gruta de las Maravillas, donde vendía su producción cerámica con engobe.

Emprende un segundo periodo formativo en sucesivos viajes a Madrid y Valencia, en el que se vuelca en el estudio de productos químicos, técnicas, cocción, esmaltes, barros y decoración. Esto le proporcionó la llave para un ejercicio de mayor libertad creativa y soltura. Se rodeó de un grupo de amigos en Sevilla con quienes compartía inquietudes artísticas y expusieron conjuntamente en bares y diferentes sitios, como “Expoarte”, la feria artesanal anual en el Paseo Marqués de Contadero de Sevilla. La venta en Sevilla favorece su negocio con tiendas radicadas en Huelva y Málaga.

No cesó su labor en el taller de Aracena, pero a partir de 1982 asienta su actividad en Sevilla trabajando de forma independiente en el taller de un amigo. Profundizó en su conocimiento del rakú, haciéndose cada vez más con la técnica y produciendo numerosas piezas para Granada. Además, realizó un curso sobre esta técnica impartido por la Escuela Forma en Barcelona. Como docente, impartió un curso en Mairena del Alcor.

En Sevilla trabajó poco tiempo en el taller cerámica Rocío (1985), luego a un taller en la Calle Esquivel, donde continuó su producción propia y labor pedagógica con clases de alfarería y esmaltes (1988).

Su labor docente se comienza a asentar cuando es contratado como profesor de la Escuela de Arte y Trabajo de Tomares (1986) donde se sitúa el germen de la Escuela de Arte y Trabajo de Gelves que surge poco después. Esta escuela da lugar al proyecto “Della Robbia”, que nace con la intención de aunar a personas con interés artístico e interés por la escultura y la cerámica, en un empeño por recuperar la cerámica tradicional y combinarlo con la introducción en la cerámica creativa.

En Gelves su labor inicial es la de profesor de alfarería, pero se va ampliando a los procesos de búsqueda de fórmulas de esmaltes y colores. Como parte del equipo de este proyecto, acude como alumno y como profesor acompañante a nuevos cursos de la Escuela Forma de Barcelona (Rakú, esmaltes de alta temperatura impartido por José Fernández Chiti). También participó en  otro curso como ponente en Liguria con IFES (Instituto de Formación y Estudios Sociales) centrándose en el conocimiento de la cerámica tradicional en ambas regiones (Génova y Sevilla).

A partir de 1990 se centró en la investigación cerámica para la Escuela de Gelves enfocando su esfuerzo en la recuperación de técnicas históricas. Desde 1993 hasta aproximadamente 1998 trabaja como profesor en la Escuela Della Robbia en Gelves, la cual abandona por discrepancias con el equipo directivo.

Combinó su actividad investigadora en un espacio de la cooperativa de ex alumnos “Cerámica Terra” en la calle Alfarería con la escuela Taller Plaza de España, entre 1998 y 2005, que persigue el mantenimiento y recuperación del patrimonio cerámico de este emblemático lugar. Posteriormente abrió su último taller en Sevilla capital en el corral de la Plaza del Pelícano, en el que durante años realizó múltiples proyectos para clientes diversos en colaboración estrecha con Paca López, compañera de profesión y de vida que mantiene viva la esencia del taller junto a distintos compañeros desde que Román se jubilase en 2019.

En definitiva, fue un ceramista muy completo al conocer las diversas disciplinas: moldes, producción de piezas por colada, prensado y torno, técnicas decorativas por engobe, bajo baño y sobre baño (al agua, a la grasa, aplicación de calca, trepa, cuerda seca y aplicación de lustres metálicos). Todo ello sin dejar de lado su faceta creativa con piezas cerámicas de alta temperatura y la porcelana.

Falleció el 9 de diciembre de 2025 en el Hospital de Riotinto (Huelva).

Hemos recabado la opinión a diversas personas que le trataron y esto nos manifiestan:

– Antonio Librero:  Gran alfarero y gran profesor.

– Alfonso Pleguezuelo: Gran ceramista, generoso profesor y gran ser humano.

– Carmen Riego: Tuve el placer de trabajar con él en la Plaza de España y era un gran profesional de la cerámica

 Obras recopiladas

* Murales para señalización de senderos en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche

* Ayuntamiento de Zufre: Restauración y reposición de fuente y bancos de estilo sevillano

* Ayuntamiento de Aracena:
– Rótulos de calles
– Escudos corporativos
– Fuente de la Zulema
–  Bancos de estilo Sevillano en el paseo de la Gruta de las Maravillas: Doce murales, dos en cada uno de los seis bancos de estilo sevillano, con escenas de la Cueva.

-Rótulos del Paseo de la Gruta de las Maravillas y el del Centro de Recepción de visitantes.

– Azulejo a los Campanilleros de Aracena. Diseño de Luis Orquín. Calle Jesús María. Aracena (Huelva). 2019

* Rotulación de calles para diversos municipios

* Encargos particulares (Mesones, restaurantes, imprentas, negocios etc.) Ejemplo de ellos son los trabajos para la Confitería Rufino, con un mural y un rótulo en la tienda de Aracena y un mural en la fachada de la tienda en Sevilla, en la calle Génova, junto a la Plaza de Cuba.

Fuente: Adaptado por Martín Carlos Palomo García a partir de los datos biográficos y artísticos facilitado por su familia. Marzo de 2026.