Martínez Romero, Manuel

Pintor ceramista sevillano, nacido en Sevilla el 24 de julio de 1866. Hijo de José María Martínez Pinna y de Amparo Romero Martín,  bautizado en la parroquia del Salvador. Hizo su aprendizaje artístico desde 1879 hasta 1888 en la Escuela Provincial de Bellas Artes, donde obtuvo señalados premios de fin de curso en las clases de Dibujo del Antiguo, de Cabezas y de Figuras, en las de Colorido y Composición, siendo de los más aventajados discípulos de Manuel Wessel y Eduardo Cano. Su labor se centró en la pintura al óleo, figurando entre sus primeros lienzos los titulados “Peteneras” y “Salí al patio de la cárcel” (inspirado en el cantar popular), “El puente de Triana” y otros muchos que le compraba un comerciante de Barcelona para revenderlos en América.

Cuando terminó sus estudios académicos y con el deseo de aplicar los conocimientos adquiridos a las artes decorativas e industriales, se dedicó a fabricar barros vidriados, a los que venía consagrándose cuando el 18 de noviembre de 1905 fue nombrado, por concurso, ayudante meritorio de la misma Escuela de la que había sido alumno, y el primero de octubre de 1909 pasó, a propuesta del claustro, a desempeñar la plaza de maestro de taller de Cerámica artística. Ya desde 1907 era director técnico de la fábrica de José Mensaque y Vera, en la que permaneció cinco años y de la que pasó, con el mismo cargo, a la de “Los Remedios”, propiedad de Julio Laffitte Castro, Conde de Lugar Nuevo, y en 1917 fue solicitado para montar una gran explotación de característica cerámica española en Talavera de la Reina, solicitud a la que accedió, renunciando al cargo oficial (con el pretexto de que lo hacía para continuar sus estudios en la loza talaverana), por negarle el director de la Escuela el permiso para trasladarse a dicha ciudad. En Talavera permaneció hasta 1923, año en que regresó a su patria chica, en la que continuó trabajando y destacándose en la confección de esmaltes, colores y reflejos metálicos de oro y cobre, con especialidad de éste último.

Entre las obras que salieron de su mano o han sido hechas bajo su dirección, figuran las siguientes: un gran plato, para la Diputación, con el escudo de Sevilla y de los partidos judiciales de su provincia; tres sendos platos de 0.80 m. para los ministros de instrucción pública Antonio López Muñoz, Julio Burell y Amalio Jimeno, para el que fabricó también un macetón colosal, con motivo de sus visitas a la escuela sevillana, y otros muchos trabajos de distinta índole para la señora viuda de Mora, de Cádiz; para los marqueses de Casa Mendaro y de Viana, para Juan Bectegui, de Madrid, para José Zambrano, para Javier Sánchez-Dalp; para su hermano Miguel y para el “Hotel Madrid” de Sevilla, y el decorado de la parte exterior del Pabellón de Artes e Industrias, y varios de los alicatados del Pabellón Real de la exposición Iberoamericana, que se elaboraron en la fábrica de Laffitte.

Entre lo hecho exclusivamente por él son dignos de especial mención una “Adoración de la Virgen” a la cuerda seca y con reflejo metálico, que posee Manuel Hoyuela, un “San Pedro”, panel de azulejos muy original, que conservan los herederos de Pedro Rodríguez de la Borbolla, otro panel de 3 x 2,50 m a la cuerda seca, “Pescando peces en el Guadaira”, adquirido por uno de los socios de la casa Sucesores de Pedro Moro, de Talavera, y otro panel, estilo renacimiento, que fue premiado con medalla y diploma en la Exposición Española de Arte e Industrias de México de 1910; un gran jarrón estilo barroco, iluminado a la aguada por un sistema especial, y un plato de regulares proporciones, en cuyo centro se destaca el busto de una sevillana entre campanillas.

Cuando dirigía la fábrica de Mensaque fue premiada ésta, y por lo tanto él, con primera medalla en la Exposición valenciana de 1910, y en la Nacional de Madrid de Artes Decorativas e Industriales de 1911. Conquistó otra primera medalla la clase de Cerámica que regentaba en la Escuela, el que a su vez fue agraciado con un Diploma de Cooperador.

Hasta aquí recogemos la información que nos ofrece José Cascales Muñoz en 1929 (1), quien le trató personalmente por los detalles sobre su vida y su obra que ofrece por ser contemporáneo suyo.

Habiendo llegado a nuestras manos un artículo publicado por Pedro José Sánchez Gómez en ABC de 22 de agosto de 2011 (2), sobre la figura de José María Izquierdo (n.1886) (3), de la que es biógrafo. En este artículo ofrece datos sobre la biografía de este ilustre sevillano, indicando que Manuel Martínez Romero fue tío materno de José María Izquierdo, y que en el año en que nació éste último, 1886, contaba pues 20 años de edad, se anunciaba en la Guía Comercial de Sevilla en el epígrafe de “Artista Pintor”, junto a otros renombrados pintores de la época. Informa que tuvo durante un tiempo su estudio en la calle Gerona 3, en el mismo edificio donde pocos años más tarde un niño llamado Juan Ramón Jiménez “se iniciaba en sus inclinaciones pictóricas de la mano de su maestro Salvador Clemente antes de decidirse a utilizar, ya para siempre, los colores del alma para perfilar y describir la realidad”. No le cabe duda a Sánchez Gómez que el contacto de José María Izquierdo con su tío Manuel Martínez Romero ampliaría la sensibilidad del primero como escritor.

Manuel Martínez Romero fallecería a lo largo de la década de 1930, sin que podamos precisar de momento la fecha exacta de su óbito.

 (1) CASCALES MUÑOZ, JOSÉ. Las Bellas Artes Plásticas en Sevilla. La pintura, la escultura y la cerámica artística, desde el siglo XIII hasta nuestros días. Toledo, 1929, pp. 148-152.

(2) SÁNCHEZ GÓMEZ, Pedro José. TRIBUNA. José María izquierdo: nuevos perfiles familiares. ABC de Sevilla, 22 de agosto de 2011, p. 64

(3) José María Izquierdo fue un ilustre personaje de la sociedad sevillana en el siglo XX, miembro del Ateneo sevillano e impulsor de la Cabalgata de Reyes Magos Hispalense.