Romero Pelayo, Antonio

Pintor ceramista que trabajó en Sevilla desde finales del siglo XIX hasta las primeras décadas del XX. Según consta en el padrón municipal de Sevilla del año 1895 era natural de Cantillana y en ese año tenía 28 años, por lo que nació en 1867. Era hijo de Juan Romero y de Carmen Pelayo Ojeda, de profesión pintor y por entonces vivía en la plaza del Museo 8, adscrita a la Parroquia de San Vicente. En el domicilio convivían su madre, su padrasto -Francisco Castellano Sanz- y dos hermanastros. Llegó a Sevilla con apenas tres años de edad.

En el padrón de 1897 de la Parroquia de San Bartolomé y San Esteban de 1897 figura residiendo en la calle San Esteban número 8, bajo, especificando “taller de pintor”, junto con su esposa, Araceli Bazán Cruz (natural de Lucena del Puerto, Huelva), y conviviendo en el mismo domicilio su cuñada Josefa Bazán Cruz. Sobre su descendencia, en 1899 nace su primogénita, de nombre Isabel[1], y un varón, de nombre Pelayo, nacido en 1902[2].

Su estancia en la collación fue corta, pues en 1901 aparece censado en la parroquia del Sagrario, con domicilio en la calle Hernando Colón, 23[3]. En el año 1920 la familia al completo  aparece censada en la calle Boteros 1 (feligresía de San Ildefonso), siendo muy probable que fuera su último domicilio. El artista tiene 53 años y estimamos que debió fallecer en esa década, pues sus últimas obras están fechadas hacia 1920.

Sobre su actividad laboral y artística, queda constancia de obras suyas en azulejería en las fábricas de Mensaque y Vera,  y trabajos para la fábrica de la Viuda de Gómez cuando la regentaba Manuel Corbato (1906-1920). En otras obras suyas no se especifica nombre de la fábrica.

Le atribuimos los retablos cerámicos de la Divina Pastora de Santa Marina de 1903 y el Sagrado Corazón de Jesús del hotel sito en la calle Daoiz, en Sevilla. Podemos afirmar con bastante seguridad que su firma está formada por las siglas AR, aunque también podría haberla utilizado su discípulo Alfonso Romero Mesa en su etapa sevillana, antes de marchar a Madrid hacia 1910.

Otro aspecto de su biografía que nos parece de suma importancia es la relación de amistad y compañerismo que debió tener con el pintor Pedro Pascual Molina Sánchez, que firmaba como “P.P. Molina” y se dedicó de forma especial a pintar retablos cerámicos devocionales en la década de 1920 en la fábrica de Manuel Montero, sucesor de la de Manuel Corbato. No solo por trabajar ambos para la misma industria cerámica, sino por la cercanía de residencia, pues Antonio Romero Pelayo había vivido en la calle San Esteban nº 8 (1897-1901) y como se dijo antes en torno a 1920 en la calle Boteros, mientras que P.P. Molina vivía en la calle San Esteban nº 32.

Fuentes: Datos recopilados por Martín Carlos Palomo García y por Manuel Pablo Rodríguez Rodríguez. Actualizada en 2022.

Padrones municipales de Sevilla (1895-1902)

Padrón de la Parroquia de San Bartolomé y San Esteban (1897-1900) 

 

[1] Padrón parroquial de San Bartolomé y San Esteban, año. 1899.

[2] Padrón Municipal de Sevilla, año 1902.

[3] Padrones municipales de 1901 y 1902.

Bibliografía

AGROMAYOR, Luis .“Tiendas de Madrid”, p. 22. Susaeta ediciones. Madrid, 1998

DOMENECH MARTÍNEZ, Rafael. “Azulejo Sevillano”, 1988, p.211

Talleres

  • Mensaque y Vera, José. Fábrica
  • Gómez, Viuda de. Fábrica
  • Manuel Corbato García. Fábrica desde 1906 hasta 1920