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Este establecimiento fue abierto como tienda de ultramarinos y taberna por Trifón Gómez, un montañés afincado en Sevilla en la postguerra que abre este negocio en 1953 muy cerca de la Plaza Nueva de la capital hispalense, presidida por la estatua ecuestre de San Fernando. Posteriormente se hace cargo del negocio su hijo, Rogelio Gómez Gómez, popularmente conocido por Rogelio Gómez Trifón, quien en 1975 encarga en la fábrica de Pedro Navia este mural, de autor desconocido pero que tiene la particularidad de ser el último panel de azulejos que se pintó en Pedro Navia en su sede trianera de la calle Ruiseñor antes de cerrar sus puertas. El azulejo fue costeado por las Bodegas Osborne, cuyo escudo se reproduce en un azulejo existente sobre el panel cerámico.

La escena reproduce una fotografía de Luis Arenas Ladislao e hijos que sirvió para ilustrar la página 137 de la obra Sevilla Eterna, cuyos textos corresponden a Luis Ortiz Muñoz. (Martín Carlos Palomo García, 2025)

Fuente gráfica

Fotografía de Luis Arenas Ladislao